13 septiembre 2021 por Redacción

¿Por qué el consumo de determinadas marcas de bebidas es más elevado en unas zonas que otras? ¿Puede ser debido a las circunstancias climatológicas y culturales, o por pura tradición? ¿Realmente influye la regionalidad? ¿Se trata de un valor añadido para el consumidor? Estas y otras cuestiones las analizamos y descubrimos en el siguiente post. 

La pasión que sienten los consumidores por determinadas marcas de cervezas, refrescos y bebidas en general de una región es una realidad.

Lo cierto es que la vinculación local de las bebidas existe, y que determinadas causas o razones como la cercanía y la implicación de la fabricación, o el empleo de materias primas locales cuyo resultados logran una mayor atracción entre los habitantes de la zona, marcan más tendencia en unos lugares que en otros.

Siguiendo el ejemplo de nuestra geografía, dibujamos y dividimos el mapa por zonas. Veamos cómo está el panorama cervecero (no olvidemos que es la bebida fría más consumida fuera de casa), o por ejemplo, qué ocurre con otras bebidas como la leche. 

Si es puro marketing o no, no se sabe del todo, pero las marcas tiran más en unas zonas que en otras. 

El mapa de la cerveza en España

El informe de Brand FootPrint de Kantar revela que Mahou, como la marca número 18 en el listado de las preferidas por los españoles, se pone a la cabeza de las cervezas. Es la que más se bebe y en la zona centro se posiciona como la favorita de Asturias, Castilla y León, Madrid y Castilla-La Mancha, junto a Baleares.

Fuente: Kantar

Le sigue su socia del mismo grupo San Miguel, como la más consumida en País Vasco, Cantabria, Navarra y las Islas Canarias. Andalucía opta por la etiqueta de CruzCampo, y otras comunidades como Galicia (Estrella Galicia), Aragón (Ámbar), Cataluña (Estrella Damm) y Extremadura junto a Comunidad Valencia (Ámstel) dividen el consumo de bebidas por comunidades. 

La liga de la leche o de otras bebidas, un panorama similar

Por ejemplo, la leche es otra de las bebidas que más fracciona los territorios. Aunque por marcas el consumo generalizado nacional es diferente y las cifras son distintas, sí existe cierto apego en algunas zonas por adquirir leche de la zona. Es el caso de Kaiku en el País Vasco, Central Lechera Asturiana en Asturias, Leyma en Galicia o Puleva en el Sur. 

3 Factores que inciden en el consumo local de bebidas

1. Vinculación con la zona 

Seguramente la vinculación local del consumo de la mayoría de marcas de bebidas está directamente relacionada con unas señas de identidad que marcan puntos de conexión muy potentes y que consiguen producir una mayor atracción con los consumidores de la zona. 

Las diferentes estrategias de marketing de estas bebidas incluyen desde el nombre, hasta la historia de la propia marca (por ejemplo Cervezas Mahou con su primera fábrica en Madrid), las elaboraciones, las denominaciones de las propias cervezas, o hasta los ingredientes o productos típicos que llevan las diferentes recetas. Es el caso de la Fábrica de Cervezas Estrella Galicia, que ha elaborado una campaña que bajo el eslogan de probar nuevas experiencias sensoriales ha apostado por cervezas cuyos ingredientes están íntimamente relacionados con la zona. Por ejemplo con la cerveza Pulpo Á Feira o la de Pimientos de Padrón, para los más atrevidos.

La fábrica de cervezas artesanales La Salve Bilbao también ha creado su propia seña de identidad con el nombre de sus diferentes lanzamientos. La Salve Botxo, La Salve Txirene o La Salve Txirimiri son algunos ejemplos. 

2. Bebidas kilómetro cero, proximidad y elaboración sostenible

Las bebidas kilómetro cero son aquellas que están dentro de la categoría de productos de proximidad y que se producen y consumen en un radio o zona cercana cuya distancia no puede ser superior a los 100 kilómetros. Son bebidas locales con una seña de identidad y características propias del lugar donde se producen. Apuestan por la elaboración con artículos de temporada, la mayoría de ellos ecológicos, cuya producción y transporte está regulado por una normativa que garantiza que los productos son naturales, libres de químicos y elementos tóxicos, preservando así el medio ambiente. 

3. Economía para la propia zona

Una de las ventajas principales que produce el consumo local es que los ingresos tanto por la elaboración y producción de las bebidas locales, como por su distribución, se quedan en el lugar de origen. Ello supone un incremento y crecimiento de la economía local. Mahou San Miguel invertirá 6 millones de euros en su fábrica en Alovera (Guadalajara), con el objetivo de promover el desarrollo económico de la provincia. 

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